Editor: Carlos Petroni
© Publicaciones Octubre
Izquierda Info - Texto Fallo Judicial contra Sindicato de Moyano por calumniar a Trotskista
Bienvenido a Izquierda Info


Quienes estan leyendo en este momento
Actualmente hay 8 invitados, 0 miembro(s) conectado(s).

Eres un usuario annimo. Puedes registrarte aqu


Los últimos tweets de Izquierda Punto Info

IZQUIERDA PUNTO INFO ahora tambien en Facebook

Izquierda Punto Info

Promote Your Page Too

Para contacto con el editor en Facebook
Carlos Petroni

Create Your Badge




Búsqueda en
Búsqueda en WWW

Lea estos libros Online - Editorial Octubre


En formato pdf


Salió la Revista de Izquierda Internacional, Año 2, Número 2, vea el contenido y leela también online

Salió el primer número de la Revista de Izquierda Internacional, vea el contenido y leela también online



Juicio y Castigo de la Triple A
Juicio y Castigo a la Triple A

Promote Your Page Too

Noticias destacadas


Noticias en su mail
Noticias en su mail

Los temas a fondo



Búsqueda en
Búsqueda en WWW

Los favoritos y los más populares

Bolivia:
Está probado: No es posible avanzar en consenso con la burguesía o utilizando sus instituciones
por Sebastián Robles


Palestina:
Se Busca Organización Palestina Revolucionaria, Laica y Socialista
Por Leon Perez


Peru:
¿Puede la Verdadera Izquierda Peruana Ponerse de Pie?
por Sebastián Robles
El fin del Imperio Americano
¿Síntomas de Desintegración de EEUU?

Argentina:
Cómo y porqué el PO disuelve el PO
• Altamira no tiene idea de las diferencias entre frente único y partido
Por Carlos Petroni


¿Qué fué el Cordobazo?

Aquella Hebe, esta Hebe. Aquella Guerrilla, Este Gobierno


Languages
Selecciona Idioma de la Interfaz:


Además



El tiempo en Buenos Aires: ¿Adónde vamos?
Clickee aqui para el pronostico de Buenos Aires, Argentina

Mapas de Google de Argentina
Buenos Aires
http://maps.google.com.ar/


Escuchar Online

QRock

Viejos Tiempos

Serrat

musica youtube


NacionalesTexto Fallo Judicial contra Sindicato de Moyano por calumniar a Trotskista

"PETRONI CARLOS ENRIQUE C/ ALTAMIRANO RAUL ARMANDO Y CONTRA SINDICATO DE CAMIONEROS S/ DAÑOS Y PERJUICIOS (4) (3)"



Expediente: 49153/2011

30/08/2013 SENTENCIA (JUEZ)

*.JNC46.606935.*

EXP 49153/11

"PETRONI CARLOS ENRIQUE C/ ALTAMIRANO RAUL ARMANDO Y OTRO S/ DAÑOS Y PERJUICIOS (4) (3)"

Buenos Aires, de agosto de 2013.

Y VISTOS:

Los autos: “PETRONI, CARLOS ENRIQUE C. ALTAMIRANO, RAÚL ARMANDO Y OTRO S/ DAÑOS Y PERJUICIOS” –EXPEDIENTE N°: 49.153/2011-, para dictar sentencia.

Y RESULTANDO:

1. Carlos Enrique Petroni promueve demanda de daños y perjuicios contra Raúl Armando Altamirano y Sindicato de Choferes de Camiones, por cobro de $350.000 (trescientos cincuenta mil pesos) o lo que en más o en menos surja de las pruebas a producirse en autos, sus intereses, depreciación monetaria y costas.

Refiere que nació en 1947, promediando la década del 60 abrazó la ideología marxista y en los albores de los 70 adoptó la tendencia troskista, habiendo sido miembro y dirigente del Partido Socialista de los Trabajadores en nuestro país y a nivel internacional, en la Cuarta Internacional.

También que a partir de 1969, viviendo en la ciudad de Mar del Plata comenzó a activar en el terreno sindical, formando parte de comisiones internas clasistas y protagonizando numerosas luchas sindicales, lo cual le generó antagonismos y enemistades, siendo objeto de agresiones.

Por ello, para salvaguardar su vida se radicó en Buenos Aires, estructurándose en el medio gráfico hasta después del golpe de 1976, luego del cual volvió a Mar del Plata, permaneciendo en la clandestinidad hasta su exilio en 1978 a raíz de la represión desatada por la dictadura militar.

Agrega que regresó al país en el 2005, presentándose, en el 2007, como querellante en la causa n° 6511 caratulada “López Rega, José y otros s/ asociación ilícita”, en la que se investigaban los delitos de lesa humanidad cometidos por el grupo paramilitar Alianza Anticomunista Argentina.

Cuenta que en dicha causa dejó en claro la íntima relación de los integrantes de ese grupo con el secretario general de la CGT, Hugo Moyano, fundador en 1973 de la Juventud Sindical Peronista, en respuesta a la creciente influencia del clasismo en los distintos gremios.

Vincula a esa agrupación política, ideológica y operativamente con otros grupos, como la Concentración Nacional Universitaria, que desembocarían en la Triple A.

Refiere que se presentó nuevamente, en el 2007, en la mencionada causa acompañando medidas de prueba, reiterando la vinculación aún a esa época que mantenía Hugo Moyano con dichas agrupaciones.

Dice que sus declaraciones en dichas causas fueron incorporadas al Juicio de la Verdad, desarrollado en la ciudad de Mar del Plata, al que fue convocado el 31 de marzo de 2008, por la Cámara Federal marplatense, ratificando sus dichos, especialmente en lo que hace a los atentados contra su persona y los vínculos existentes entre la Triple A, su colateral Concentración Nacional Universitaria y la llamada Juventud Sindical Peronista, fundada por Moyano.

Relata que luego de su declaración testimonial en el Tribunal Oral Federal de Mar del Plata, el diario Clarín publicó una nota, el 1º de abril de 2008, titulada “Vinculan a Moyano con la CNU embrión de la Triple A marplatense”, en la que se hacía mención a los datos por él aportados.

Agrega que el día 21 de abril de 2008, abarcando un cuarto de la página 8 del mismo diario Clarín, apareció la solicitada que sustenta la presente, titulada “Ante falsas imputaciones desvinculan a Hugo Moyano”, suscripta por su hermano, Fernando Petroni, del que se encuentra distanciado desde hace más de 30 años, por razones estrictamente ideológicas.

Sostiene que ya desde su título, que afirma que sus dichos constituyen “falsas imputaciones”, se le enrostra falsamente la comisión del delito de falso testimonio.

Dice que la misma consignaba que sus afirmaciones “constituyen una enorme falsedad”, que es un “mitómano” y que por su ánimo de “protagonismo público no duda en salpicar la honra de las personas”.

Asimismo, dice, que se aseveraba mendazmente “que al tiempo de los hechos que denuncia vivía en EE UU”.

También, que la misma aseguraba que se publicaba “para descalificar categóricamente las falsas aseveraciones citadas, con la finalidad de evitar que se distorsionen la historia y el perfil de sus protagonistas, mediante expresiones calumniosas”.

Aclara que, conforme surge de las actuaciones “Petroni, Carlos Enrique s/ diligencias preliminares” –expediente nº: 30.910/2008-, del Juzgado del fuero nº 30, la agraviante solicitada fue contratada por Fernando Petroni y Federación Nacional de Trabajadores Camioneros y Obreros a través de sendos contratos de publicidad, siendo responsable de uno de ellos el abogado de Hugo Moyano, Daniel Llermanos.

Y que la misma fue abonada por el Sindicato de Chóferes de Camiones y la aludida Federación Nacional de Trabajadores Camioneros y Obreros.

Relata que al día siguiente de la solicitada, Arte Gráfico Argentino publicó, bajo la volanta “Una familia separada por la violencia de los setenta y una guerra de solicitadas”, una nota titulada “La denuncia que liga a Moyano con la Triple A enfrenta a dos hermanos”, en la cual Héctor Petroni, además de ratificar sus imputaciones, lo califica como violento y como portador de una enfermedad psiquiátrica, denunciando que “los avisos los pagan mis amigos … interesados en que no se distorsione la historia”

Dice que las expresiones ofensivas de su honor publicadas en la solicitada, solventada por Moyano y sus sindicatos, fueron complementadas por sus propias palabras, pues afirmó en ocasión del seminario “Cultura y Medios en la dictadura y democracia” acaecida el 9 de mayo de 2008, en la Sala Borges de la Biblioteca Nacional, no sólo lo injurió sino que reprodujo las injurias vertidas por su hermano al afirmar: “el hermano dijo que el testigo está enfermo, así que no se puede tener en cuenta lo que dijo”.

Afirmación que, sostiene, importó hacer propios los dichos ofensivos de Fernando Petroni y a su vez los reprodujo en el ámbito en el cual fue consultado.

Informa que frente a ello promovió querella por injurias, calumnias y reproducción de injurias en trámite ante el Juzgado Nacional en lo Correccional nº 8.

Agrega que el Sindicato de Choferes de Camiones como reacción a un exhorto remitido desde Suiza instruyendo una presunta comisión de lavado de dinero contra Hugo Moyano y su hijo Pablo, llamó a un paro general para el 21 de marzo de 2011.

Oportunidad en la que, dice, el codemandado Altamirano expuso ante los medios de comunicación acerca de una pretendida campaña antimoyanista, enumerando entre otras causas la iniciada por él por infracción a los arts. 109,110 y 114 del Código Penal, atribuyéndole formar parte de un plan para perseguir criminal y socialmente a Moyano.

Endilga al codemandado Raúl Armando Altamirano haberlo injuriado en varios medios informativos.

Así, el 17/3/2011, en el programa televisivo “Con voz propia”, emitido por Cable América dice que afirmó que era un “mitómano”, procurando una vez más desacreditar sus declaraciones juramentadas.

Allí, refiere que también lo ofendió al calificarlo como “enfermo” o que “miente” o que le habían abonado la suma de dos pesos con cincuenta comprando su voluntad para “denunciar cualquier cosa”.

Además, dice que ese codemandado en nombre de su sindicato y en conferencia de prensa, pretendiendo explicar los motivos y alcances de la medida de fuerza enumeró las causas entabladas contra Moyano, adjudicándole la denuncia de vínculos con la Triple A en los ’70 a “un mitómano denunciado por su propio hermano y que no probó nada”, en referencia a su persona.

Incluso señala que en la página 29 de la edición 1786 de la revista Noticias, se puede leer, bajo el título “La Batalla menos pensada”, subtitulado “El Hartazgo”, lo siguiente: “las razones del hartazgo las enumeró, en una conferencia de prensa inusual, en el atardecer del jueves 17, el Secretario de Prensa del gremio de Camioneros Raúl Altamirano … Primero apuntó contra Carlos Petroni, el ex militante de izquierda que denuncia que el gremialista formó parte de una estructura sindical ligada a la Triple A en Mar del Plata”.

Concluye que por haber testificado acerca de los delitos de lesa humanidad cometidos por la Concentración Nacionalista Universitaria colateral de la Triple A y sus vínculos políticos, económicos, gremiales, sociales y hasta jurídicos con la Juventud Sindical Peronista y la Confederación General del Trabajo Seccional Mar del Plata encabezada en esa época por el camionero Moyano, debió soportar una solicitada en el diario Clarín, en términos agraviantes, que buscaba desprestigiar su testimonio y luego, por iniciar una querella por injurias, que Altamirano, en su condición de miembro del Consejo Directivo del Sindicato de choferes de camiones, renueve las injurias, profundice las ofensas, acrecentándolas, imputándole una suerte de soborno y además agravando el ultraje que se lo culpe de motivar un paro general del país.

Refiere que no sintiéndose acreedor de semejante trato remitió a Altamirano la carta documento nº 12094805, del 1º de abril de 2011, intimándolo a rectificarse y retractarse públicamente de las injurias conferidas contra su persona.

Y ante la falta de respuesta dice que se vio obligado a remitirle, el 2 de mayo de 2011, una segunda bajo el nº 12094808, y a iniciar la presente acción por daños y perjuicios.

Sostiene que las expresiones que califica como ofensivas afectan, por un lado, su honra personal, ofendiéndolo, afrentándolo y por otro, el crédito que ha aquilatado en el ámbito social, buscando quitarle credibilidad ante la sociedad con el fin de ensuciar su testimonio en las aludidas causas penales.

Destaca que decirle “mentiroso”, “mitómano”, “enfermo”, importa socavar su honorabilidad, ofender su autoestima, lesionar su confianza, coaccionándolo para que desista de las acciones que lleva en contra de Moyano o del Sindicato de Camioneros.

También, que al haber sido durante muchos años dirigente sindical democrático y clasista, que se lo acuse falsamente y se lo haga responsable de un paro nacional de protesta revistió una gravedad especial al perjudicar y deteriorar el respeto y la estima de muchos trabajadores sobre su trayectoria en defensa de sus derechos.

Reclama la reparación del daño moral irrogado por el atentado contra su honor subjetivo (autoevaluación del íntimo sentimiento de la persona misma) y objetivo (consideración de terceros), que cuantifica en $350.000.

Finalmente, aclara, a fs 37, que la solicitada aludida sólo guarda relación secundaria y no principal con la presente, cuyo objeto procesal está constituido por las injurias que Altamirano, personalmente y como representante del Sindicato de Choferes de Camiones le profirió.

Funda en derecho.

Ofrece prueba.

2. Raúl Armando Altamirano contesta la demanda solicitando su rechazo, con costas.

Niega los hechos invocados en sustento de la presente guarden relación con este expediente.

Niega que la intención de convocar a un paro haya tenido algo que ver con el actor o con sus actividades judiciales, a quien sostiene sólo conocer por lo que ha contado su hermano.

Niega haber pensado que el actor formaba parte de un plan para perseguir a Moyano.

Asegura que se trata de una fantasía del accionante en su afán de aparentar protagonismo, cuando a lo sumo, esa circunstancia fue utilizada por el grupo Clarín, quien verdaderamente desarrolla una pública campaña persecutoria contra el líder sindical.

Niega haber ofendido o calificado o descalificado al actor.

Asimismo, que las publicaciones periodísticas sean veraces o que puedan serle atribuidas.

Niega haber imputado al actor de cohecho o soborno, ni haberlo culpabilizado de motivar un paro general del país.

Impugna el reclamo aduciendo que los hechos denunciados en autos no tienen entidad suficiente para encuadrar en el daño moral pretendido por el accionante.

3. El Sindicato de Choferes de Camiones, Obreros y Empleados del Transporte Automotor de cargas, logística y servicios de la Ciudad Autónoma y Provincia de Buenos Aires contesta la acción solicitando su rechazo, con costas.

Opone como defensa la excepción de falta de legitimación pasiva, pues sostiene que en el libelo presentado por la actora no existe siquiera una sola mención acerca del motivo por el cual se lo demanda, siendo totalmente ajeno a los hechos descriptos.

Subsidiariamente, contesta la demanda.

Niega los hechos invocados en la presente.

También que el accionante haya sufrido perjuicio y en su caso, de haber sido alguno ocasionado por el Sr. Altamirano, niega que deba resarcirlos.

4. A fs 62 se endereza la demanda contra el Sindicato de Choferes de Camiones, Obreros y Empleados del Transporte Automotor de cargas, logística y servicios de la Ciudad Autónoma y Provincia de Buenos Aires.

5.A fs 63 se abre la causa a prueba, difiriéndose el tratamiento de la excepción planteada para la presente, y a fs 136 se llaman los autos a despacho para dictar sentencia.

Y CONSIDERANDO:

1. Reclama el actor el resarcimiento del daño derivado de las injurias que el codemandado Raúl Armando Altamirano, personalmente y como representante del Sindicato de Choferes de Camiones, aquí también demandado, le profirió.

En ese orden refiere que el 17/3/2011, en el programa televisivo “Con voz propia”, emitido por Cable América, afirmó que era un “mitómano”, procurando desacreditar sus declaraciones juramentadas en causas de lesa humanidad.

También, que allí lo ofendió al calificarlo como “enfermo” o que “miente” o que le habían abonado la suma de dos pesos con cincuenta comprando su voluntad para “denunciar cualquier cosa”.

Además, dice que ese codemandado en nombre de su sindicato y en conferencia de prensa, pretendiendo explicar los motivos y alcances de una medida de fuerza programada para el día 21/3/11, enumeró las causas entabladas contra Moyano, adjudicándole la denuncia de vínculos con la Triple A en los ’70 a “un mitómano denunciado por su propio hermano y que no probó nada”, en referencia a su persona.

Finalmente, señala que en la página 29, de la edición 1786, de la revista Noticias, se puede leer, bajo el título “La Batalla menos pensada”, subtitulado “El Hartazgo”, lo siguiente: “las razones del hartazgo las enumeró, en una conferencia de prensa inusual, en el atardecer del jueves 17, el Secretario de Prensa del gremio de Camioneros Raúl Altamirano … Primero apuntó contra Carlos Petroni, el ex militante de izquierda que denuncia que el gremialista formó parte de una estructura sindical ligada a la Triple A en Mar del Plata”.

Raúl Armando Altamirano niega haber ofendido o calificado o descalificado al actor, así como la veracidad de las publicaciones periodísticas o que éstas puedan atribuírsele.

Por último, el Sindicato demandado plantea en su defensa la excepción de falta de legitimación pasiva, pues alega que es ajeno a los hechos descriptos en la demanda y niega, en su caso, que deba resarcir eventuales daños causados por Altamirano.

2. Las constancias que surgen del archivo identificado como 467919_20110317, contenido en el DVD reservado en Secretaría como fs 85, remitido por América TV SA, muestra imágenes del programa “Con voz propia”, emitido por ese canal con fecha 17 de marzo de 2011, siendo las 22:11 horas, en las que aparece Raúl Armando Altamirano, junto con Hugo Pistone, ambos en calidad, conforme el subtitulado que rotativamente se consigna en la pantalla, de “secretarios de prensa de camioneros”, entrevistados por el conductor (Gustavo Sylvestre), con motivo del anuncio de un paro general convocado por ese Sindicato, aquí codemandado, para el lunes 21 de marzo de ese año.

Allí el demandado justifica dicha medida expresando “…la razón de la medida del lunes es todo esto…”, enumerando a continuación distintas causas en las cuales se ha vinculado a Hugo Moyano, entre ellas refiere que “… se habló de Moyano con la Triple A, el mitómano de Petroni que su propio hermano lo sale a denunciar que es un enfermo que miente que le dan dos pesos con cincuenta y sale a hablar cualquier cosa. Jamás se comprobó nada …”.

Expresiones que, además, su injustificada incomparecencia a la audiencia designada a fs 63, de la que quedara debidamente notificado a fs 73, permite tenérselas por reconocidas a tenor del pliego obrante en sobre cerrado de fs 75, que en este acto se pone de manifiesto a fs 137/140, en los términos del artículo 417 del CPCCN.

3. Frente a ello, cabe recordar que el artículo 1089 del Código Civil dispone: “Si el delito fuere de calumnia o de injuria de cualquier especie, el ofendido sólo tendrá derecho a exigir una indemnización pecuniaria, si probase que por la calumnia o injuria le resultó algún daño efectivo o casación de ganancia apreciable en dinero, siempre que el delincuente no probare la verdad de la imputación”.

La norma contempla dos figuras: la calumnia y la injuria. Ambas constituyen una lesión al honor personal.

La injuria es una figura genérica que consiste en deshonrar o desacreditar a una persona, mientras que la calumnia consiste en imputar falsamente un delito doloso o una conducta criminal dolosa aunque sea indeterminada. En realidad, ambas figuras contemplan una misma situación, en donde la única diferencia pasa por la naturaleza del hecho imputado. En la calumnia, la mayor gravedad está dada por la imputación de una figura penal dolosa.

Sea cual sea la forma de la injuria, ésta debe consistir en todo caso en la exteriorización de un pensamiento lesivo para el honor de otro (Vázquez Ferreyra, Roberto, en “Código Civil y normas complementarias. Análisis doctrinal y jurisprudencial”, Hammurabi, 2005, t.3A,p. 280).

El honor subjetivo es la autoestima (honra); el objetivo versa sobre la estimación ajena (crédito, fama o reputación).

La distinción no sólo tiene valor didáctico.

Ante todo, en caso de imputación de hechos inmorales o de otra manera disvaliosos para la personalidad, y que son verdaderos, no puede decirse, en general, que sufre la autoestima del afectado, pero la ley resguarda igualmente el honor de esa persona, en su faceta de la consideración social o externa, sin autorizar, salvo excepciones, la prueba de la verdad de la imputación.

Por otra parte, aquella diferencia posee trascendencia para determinar el alcance del daño. Así, éste será más reducido en el caso de injuria sólo conocida por el ofendido o cuyo contenido es inverosímil y no creído por los demás; en cambio, el perjuicio es más grave, cuando, además de la autoestima, se afecta la fama o reputación de una persona.

Se ha sostenido, destacando la importancia de la dimensión individual y de la social del honor, que “el honor es el bien más elevado, pues su pérdida priva al hombre de relación con la sociedad, que es indispensable para el desarrollo de la personalidad” (Zavala de González, Matilde, “Resarcimiento de daños”, Hammurabi, 1997, vol.2c “Daños a las personas” [integridad espiritual y social], p. 345 y ss.).

Desde luego, el honor comprende facetas éticas, susceptibles de ser lesionadas por terceros; sin embargo, existen hechos, circunstancias o situaciones que no son inmorales, delictivos o despreciables, pero que también afectan el prestigio o consideración social de una persona y que jurídicamente integran el concepto de honor.

Por lo tanto, se señala que la protección no se limita sólo al honor moral, sino también al político, intelectual, económico, social, profesional, etcétera.

En derecho, en principio, protege el honor desde un punto de vista abstracto, sin condicionamiento a las particulares circunstancias individuales.

Es decir que se resguarda un honor supuesto, atribuido igualitariamente a todas las personas, con prescindencia de que la ofendida no tenga en la realidad valiosas condiciones morales, sociales o profesionales.

En ese sentido, se sostiene que la tranquilidad de cada uno y la paz social exigen que la personalidad ajena sea respetada, no con arreglo y en la medida de lo que en cada caso ella es realmente, sino de una manera objetiva, con el mayor margen de independencia de las realidades del caso particular que resulte compatible con el interés general (Zavala de González, Matilde, ob cit).

En consecuencia, la ofensa al honor que puede generar un daño resarcible (y constituir eventualmente un delito penal) no es sólo la imputación mentirosa, sino también la verdadera.

Es que en materia jurídica no opera la regla ética de la verdad por la verdad y se responsabiliza a quien la expresa cuando esa verdad es nociva para el honor ajeno y no existe un motivo justificado para darla a conocer.

Sacar a la luz circunstancias o hechos peyorativos para alguien, aunque sean ciertos, puede perjudicar injustamente al afectado, en su vida personal o en sus relaciones con los demás.

Ideas que tienen claro respaldo en el sistema jurídico argentino, donde, salvo el caso de las calumnias, no se admite, en principio, que el autor de una ofensa quede liberado de responsabilidad probando la verdad de la imputación: la exceptio veritatis sólo opera excepcionalmente (Zavala de González, Matilde, ob cit; Vázquez Ferreyra, Roberto, ob cit).

Cabe destacar, que sólo hay ofensa contra el honor cuando los hechos o las calidades motivo de la imputación son disvaliosas en función de las valorizaciones sociales.

En esa línea se ha resuelto que “Es injuriosa la conducta significativa de algo que, con arreglo a las ideas de la comunidad de que se trate, puede deshonrar o desacreditar a un tercero, de manera tal que un ataque a la estima propia o ajena sólo será injurioso en tanto la estimación particular de los valores constitutivos de la personalidad y su ofensa, coincidan con las valoraciones de la comunidad, o sea, que lo son en la medida en que las valoraciones de la comunidad lo permitan” (Cám.Penal de Rosario, Sala 3ª, 30/3/93, Juris, 91-539).

Y en la especie, las expresiones vertidas por el codemandado Raúl A. Altamirano en el programa televisivo citado revisten tal entidad.

En efecto, como se adelantara, refiere allí el accionado en relación directa a la persona del actor “… el mitómano de Petroni que su propio hermano lo sale a denunciar que es un enfermo que miente que le dan dos pesos con cincuenta y sale a hablar cualquier cosa. Jamás se comprobó nada …”.

“Mitómano”, según el Diccionario de la Real Academia Española, es un adjetivo que significa “Perteneciente o relativo a la mitomanía. Conducta mitómana” y “Dicho de una persona: Dada a la mitomanía”.

A su vez, “mitomanía” es definida como “Tendencia morbosa a desfigurar, engrandeciéndola, la realidad de lo que se dice”.

También le endilga públicamente que “miente”.

“Mentir”, conforme las distintas acepciones brindadas por la citada fuente, es: “1. Decir o manifestar lo contrario de lo que se sabe, cree o piensa…; 2... Inducir a error…; 3… Fingir, aparentar…; 4... Falsificar algo …; 5… Faltar a lo prometido, quebrantar un pacto”.

Asimismo, manifestar que “…le dan dos pesos con cincuenta y sale a hablar cualquier cosa…” da a entender claramente que es susceptible de sobornar, definido como “Corromper a alguien con dádivas para conseguir de él algo”

Expresiones, sin duda, disvaliosas tanto individual como socialmente.

Máxime teniendo en cuenta que las declaraciones en virtud de las cuales el demandado calificaba al accionante de mentiroso (que vinculaban a Hugo Moyano con la Triple A), habían sido vertidas por éste en el contexto de una causa judicial, pudiendo la imputación injuriosa acarrearle, a más de la desacreditación ante la sociedad, eventuales consecuencias de índole penal en los términos del artículo 275 del Código Penal.

Razón por la cual las calificaciones ofensivas inferidas por el accionado al honor del actor aparecerían, además de injuriantes, calumniosas.

Es necesario aclarar, que el demandado siquiera cuestiona la veracidad de aquellas vinculaciones denunciadas por el accionante que motivaran su imputación ofensiva, a los fines previstos por la última parte de la normativa antes transcripta (artículo 1089, Código Civil).

Tampoco esgrime la configuración de alguno de los supuestos previstos por el artículo 111 del Código Penal, que permitirían la prueba de la verdad de la imputación en caso de injurias, a los fines de la exención de pena para el acusado.

Ni, en tal caso, intentó la prueba de esa verdad.

Verdad que a los efectos eximentes se le imponía por hallarse configurada, se insiste, la figura de calumnias.

Adviértase que no acredita, se insiste, siquiera esgrime, el ejercicio de acciones por la vía, forma y ante quien corresponda, aun por otros interesados, tendientes a desvirtuarlas.

Por último, tampoco invoca causal alguna que torne lícita la imputación lesiva de la honra o crédito del accionante, tales como el ejercicio regular de un derecho, el cumplimiento de un deber legal, la obediencia debida, estado de necesidad, legítima defensa o el ejercicio de una autoridad o cargo (Zavala de González, Matilde, ob cit, p. 359).

4. Resulta indudable, por lo antedicho, ante las ofensas a su honor soportadas, que el actor debió haberse visto afectado en legítimos intereses propios, de índole extrapatrimonial, que justifican el reconocimiento de un resarcimiento en concepto de daño moral (art. 1078 del Código Civil).

Y los mismos difícilmente puedan traducirse en un equivalente con validez absoluta ya que no se trata de compensar dolor con placer, sino de una forma contribuir a superar la conmoción íntima que el sufrimiento genera mediante el aporte que se acuerda al damnificado para satisfacer dichos intereses (CNCiv, Sala I, autos: "Villaverde J.A c/ Hostache, J. R.", del 5/10/81).

Así, teniendo presente la intensidad de los afectos heridos, el medio utilizado para verter las expresiones calumniosas e injuriosas (canal televisivo en un horario de alta audiencia) y la afectación del honor en su dimensión no sólo individual sino sobre todo en la social que las mismas importaron, se habrá de acceder al reclamo formulado por este concepto por la suma de $40.000 (cuarenta mil pesos); sin actualización en función de la depreciación monetaria (ley 23928 texto ley 25561).

5. Condena que, desde ya se adelanta, corresponde hacer extensiva al Sindicato codemandado.

Dispone el artículo 43 del Código Civil que “las personas jurídicas responden por los daños que causen quienes las dirijan o administren, en ejercicio o con ocasión de sus funciones. Responden también por los daños que causen sus dependientes o las cosas, en las condiciones establecidas en el título: “De las obligaciones que nacen de los hechos ilícitos que no son delitos”.

Y en la especie, indudablemente, Raúl Armando Altamirano, conforme lo indicado en los subtítulos del programa en el cual fuera entrevistado, lo era en su calidad de “secretario de prensa de camioneros”, al igual que quien lo acompañara en la ocasión, sin que exista en autos elemento de juicio alguno tendiente a desvirtuar tal circunstancia, convocados para explicar y/o justificar la medida de fuerza decretada por el sindicato aquí codemandado.

Es más, como bien señala el actor (fs 80), el Sr. Altamirano forma parte del listado de autoridades enunciado en la página web de ese Sindicato.

En consecuencia, vertidas las expresiones ofensivas que sustentan la presente en ejercicio de esas funciones, corresponde rechazar la excepción de falta de legitimación planteada a fs 56vta., ap. III, con costas.

Y en virtud de ello, hacerle extensiva la condena en los términos de la normativa invocada.

Sin perjuicio, de las eventuales acciones que la entidad, en su caso, se crea con derecho a ejercer a los fines de su repetición.

6. Como interés moratorio se fija una tasa, que correrá, desde el vencimiento del plazo de retractación que surge de la instrumental de fs 43/45, cuya recepción corresponde tener por reconocida a tenor de la posición 44ª del pliego de fs 137/140, absuelto en rebeldía (art. 417, CPCCN), hasta el efectivo pago, equivalente a la activa cartera general (préstamos) nominal anual vencida a treinta días del Banco de la Nación Argentina (CNCiv., en pleno, en autos: "Samudio de Martínez, Ladislaa c. Transportes Doscientos Setenta S.A. s/ daños y perjuicios”, del 20/04/09)-

7. Las costas serán a cargo de los demandados en su condición de vencidos, aunque la demanda no prospere plenamente; y ello atento al principio de reparación integral de los perjuicios (CNCiv., Sala H, exp. 76.605; Sala J, exp.71752; Sala L, exp. 24.755; Sala E, ED, 107-434/8 y sus referencias).-

8. En relación a los honorarios se aclara que “los intereses no integran el monto del juicio a los fines regulatorios, pues ellos son el resultado de una contingencia esencialmente variable y ajena a la actividad profesional” (Fallos: 328:730; 330:704).

Por lo expuesto, FALLO:

1. Rechazando la excepción de falta de legitimación planteada a fs 56vta., ap. III, con costas.

2. Haciendo lugar parcialmente a la demanda promovida por Carlos Enrique Petroni contra Raúl Armando Altamirano y Sindicato de Choferes de Camiones, Obreros y Empleados del Transporte de carga por automotor, servicios, logística y distribución de la Ciudad Autónoma y Provincia de Buenos Aires, con costas, y condenándolos a abonarle la suma de $40.000 (cuarenta mil pesos) con más sus accesorios liquidados conforme a las pautas establecidas en el sexto (6º) considerando, dentro de los diez días de notificada la presente.

3. Regulando los honorarios del Dr. Daniel A. Straga en la suma de $6.000 (seis mil pesos); los del Dr. Daniel H. Llermanos en $4.000 (cuatro mil pesos); estableciéndose los de la mediadora, Dra. Graciela L. Cordero en $1.600 (un mil seiscientos pesos) - arts. 1, 6, 7, 8, 9, 10, 11, 19, 33, 37, 39, 47 y 49 de la ley 21.839, texto ley 24.432, y decreto 1467/2011- los que deberán pagarse dentro de los diez días de notificada la presente.

Regístrese, notifíquese y, oportunamente, archívense.

Firma: EDUARDO ALEJANDRO CARUSO

Fecha Firma: 30/08/2013


Vuelva a la página principal


 
Enlaces Relacionados
· "PETRONI CARLOS ENRIQUE C/ ALTAMIRANO RAUL ARMANDO Y CONTRA SINDICATO DE CAMIONEROS S/ DAÑOS Y PERJUICIOS (4) (3)"
·

Vuelva a la página principal
· Ms Acerca de Nacionales


Noticia ms leda sobre Nacionales:
Los secretos del Batallón 601


Votos del Artculo
Puntuacin Promedio: 5
votos: 8


Por favor tmate un segundo y vota por este artculo:

Malo
Regular
Bueno
Muy Bueno
Excelente



Opciones

Versin Imprimible  Versin Imprimible

Enviar a un Amigo  Enviar a un Amigo