Sábado 18 de noviembre de 2006
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El gobernador de Santa Cruz reclama la autonomía para su provincia
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El gobernador del departamento boliviano de Santa Cruz, Rubén Costas Aguilera, durante una entrevista con la AFP el 7 de noviembre de 2006, en Camiri, 400 km al sur de Santa Cruz. Foto:Gilles Bertin/AFP
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CAMIRI, Bolivia (AFP) - El principal opositor al presidente socialista Evo Morales, el gobernador de Santa Cruz, Rubén Costas, se describe como un moderado pero se muestra intransigente sobre la necesidad de que su departamento, el más poderoso económicamente en Bolivia, alcance su autonomía.
Esta rica región agrícola y gasífera (al igual que la sureña Tarija y las norteñas Beni y Pando), se opone fuertemente a las reformas que plantea Morales.
Primer indígena en llegar al poder en Bolivia, el país más pobre de Sudamérica, Morales, quien conserva su título de jefe sindical de los sembradores de coca, pregona una reforma agraria destinada a distribuir millones de hectáreas a los campesinos pero sobre todo un proyecto de Constitución favorable a las comunidades rurales más pobres de las montañas andinas.
Sombrero de paja, corto bigote y camisa de cuadros verde y blanca, Costas lidera desde hace cinco años un combate para que Santa Cruz se pueda dotar de un régimen autonómico que le dé una mayor independencia del gobierno central de La Paz.
A sus 50 años, este ganadero tranquilo no tiene nada de extremista y más bien parece medido con sus gestos lentos y por la serenidad que responde a las acusaciones que aparecieron en la prensa de que quería matar a Morales.
"¡Es una broma, una incoherencia. Nos hacen pasar por terroristas y conspiradores independentistas. Hacer un golpe de Estado en el siglo XXI es totalmente irracional!", dijo Costas en una entrevista con la AFP en una gira del gobernador a Camiri, una ciudad de trabajadores del petróleo, 400 km al sur de Santa Cruz.
"Fue mi hijo de nueve años que me dijo cuando yo volvía a casa: 'Papá los medios dicen que quieres matar al presidente'", agregó.
"Fuimos al Palacio a pedir una explicación, y el presidente fue claro, me aseguró que en ningún momento se había referido a mi persona", pero que en ese momento los servicios de Inteligencia habían detectado "movimientos de desestabilización".
Primer gobernador elegido en Santa Cruz (en diciembre de 2005), Costas asegura rechazar "las posiciones fundamentalistas tanto de la izquierda obsoleta como de la derecha intransigente, que buscan una confrontación entre bolivianos".
Costas hace reproches a la reforma agraria que proponen las autoridades bolivianas porque "ellos quieren por razones electorales" redistribuir especialmente "tierras protegidas como los parques nacionales y las reservas forestales".
En cabeza de una administración regional de 500 personas, Costas se muestra muy crítico sobre el sistema de voto en la Asamblea Constituyente, que actualmente sesiona y está llamada a refundar a Bolivia.
"Nosotros no aceptamos la mayoría simple (que impuso el oficialismo); sin los dos tercios no habrá consenso", dice recordando que la ley que convocó a esta Asamblea, "clave para el futuro de Bolivia, debe ser respetada".
El Movimiento al Socialismo (MAS), partido gubernamental, tiene la mayoría simple pero no detenta los dos tercios.
Por el contrario Costas se muestra satisfecho por la firma a fines de octubre de nuevos contratos por parte del Estado con las multinacionales petroleras que operan en Bolivia, aun si "hubiéramos podido hacer esos acuerdos antes".
Mestizos o españoles de origen, los 1,5 millones de habitantes de Santa Cruz se sienten diferencia de los indígenas aymaras o quechuas, mayoritarios en el altiplano.
"Nosotros no vemos la tierra solamente para venerar a la Pachamama (la diosa madre de los indígenas de los Andes), nosotros vemos también a lo alto donde vemos el satélite o el desarrollo tecnológico", explica a la AFP Carlos Dabdoub, ex presidente del Comité Pro-Santa Cruz, que agrupa a jefes de empresa, sindicalistas y personalidades que apoyan la autonomía.
"Lo sé, en Europa nos ven como a los sudafricanos en la época del apartheid cuando había millones de indígenas mantenidos en estado de esclavitud por un puñado de blancos", dice Dabdoub, quien sin embargo tiene claro que Santa Cruz no busca ser independiente de Bolivia sino solamente tener mayor autonomía para manejar sus recursos.■
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