Editor: Carlos Petroni
© Publicaciones Octubre
Izquierda Info - Por el Derecho Democrático a la Autodefensa de los Trabajadores
Bienvenido a Izquierda Info


Quienes estan leyendo en este momento
Actualmente hay 14 invitados, 0 miembro(s) conectado(s).

Eres un usuario anónimo. Puedes registrarte aquí


Los últimos tweets de Izquierda Punto Info

IZQUIERDA PUNTO INFO ahora tambien en Facebook

Izquierda Punto Info

Promote Your Page Too

Para contacto con el editor en Facebook
Carlos Petroni

Create Your Badge




Búsqueda en
Búsqueda en WWW

Lea estos libros Online - Editorial Octubre


En formato pdf


Salió la Revista de Izquierda Internacional, Año 2, Número 2, vea el contenido y leela también online

Salió el primer número de la Revista de Izquierda Internacional, vea el contenido y leela también online



Juicio y Castigo de la Triple A
Juicio y Castigo a la Triple A

Promote Your Page Too

Noticias destacadas


Noticias en su mail
Noticias en su mail

Los temas a fondo



Búsqueda en
Búsqueda en WWW

Los favoritos y los más populares

Bolivia:
Está probado: No es posible avanzar en consenso con la burguesía o utilizando sus instituciones
por Sebastián Robles


Palestina:
Se Busca Organización Palestina Revolucionaria, Laica y Socialista
Por Leon Perez


Peru:
¿Puede la Verdadera Izquierda Peruana Ponerse de Pie?
por Sebastián Robles
El fin del Imperio Americano
¿Síntomas de Desintegración de EEUU?

Argentina:
Cómo y porqué el PO disuelve el PO
• Altamira no tiene idea de las diferencias entre frente único y partido
Por Carlos Petroni


¿Qué fué el Cordobazo?

Aquella Hebe, esta Hebe. Aquella Guerrilla, Este Gobierno


Languages
Selecciona Idioma de la Interfaz:


Además



El tiempo en Buenos Aires: ¿Adónde vamos?
Clickee aqui para el pronostico de Buenos Aires, Argentina

Mapas de Google de Argentina
Buenos Aires
http://maps.google.com.ar/


Escuchar Online

QRock

Viejos Tiempos

Serrat

musica youtube


NacionalesPor el Derecho Democrático a la Autodefensa de los Trabajadores

Por Sebastián Robles

¿No ha llegado la hora de igualar las condiciones en que procede la lucha de clases? ¿No estamos ante la oportunidad de desafiar la percepción de que la defensa física de sus intereses debe ser un monopolio de los ricos?

Diez de cada diez incidentes violentos entre policías y manifestaciones, luchas o huelgas obreras desde el fin de la dictadura militar – es decir bajo la democracia -- ha sido el resultado de ataques policiales o de gendarmería contra manifestantes o luchadores desarmados que peticionaban o protestaban pacíficamente.

La represión injustificada goza de buena salud en la “democracia”

Así fue la represión de huelgas bajo el Menemato y no fue de otra forma el 20 y 21 de Diciembre del 2001 debido a la violencia de la policía de De La Rua; el asesinato de piqueteros en el sur y norte del país desde 1999 y de los asesinatos bajo el gobierno de Duhalde de Koskety y Santillan en el Puente Pueyrredón.

Bajo el gobierno de Kirchner no ha sido diferente. Desde la prohibición de ejercer el derecho democrático de protestar en la Plaza de Mayo – que forzó la posibilidad de grandes confrontaciones con sectores populares que se oponían a la medida antidemocrática -- hasta la militarización y ocupación de Mar del Plata para impedir manifestaciones de protesta contra Bush y sus guerras ilegales, el gobierno peronista ha volcado recursos ingentes para reprimir la protesta social.

Ninguna marcha o huelga comienza por la violencia. Todo lo contrario. Los trabajadores, cuando salen a luchar, tratan por todos los medios de que sus reclamos y protestas sean escuchadas y resueltas con celeridad y al menor costo posible de tiempo y esfuerzo. Lo razonable de sus demandas en general les transmite la seguridad de que solo mentes obtusas podrían no ver la justeza de su pliego de condiciones.

Esa sensación de justicia, cuando choca con barreras infranqueables o la represión injustificada produce reacciones, muchas veces instintivas, de autodefensa.

Los sucesos de Las Heras y Rincón de Los Sauces

Los incidentes de Las Heras no fueron otra cosa. La policía detuvo a un dirigente petrolero y cuando una manifestación masiva – se habla de 1000 a 3000 manifestantes en una pequeña ciudad de 19,000 habitantes – reclamaba pacíficamente exigiendo su libertad, fueron atacados con descargas masivas de gases y balas de goma desde el edificio policial.

El gobierno envió refuerzos encabezados por el oficial Sayago – un especialista en las tareas “antidisturbios” – que llegaron a Las Heras provocando mayor reacción popular. A consecuencia de estos ataques policiales, muere el oficial citado.

Inmediatamente después, se despachan fuerzas de gendarmería que ocupan Las Heras, reprimen a los trabajadores en sus lugares de trabajo, asedian a muchos en sus casas, hostigándolos y, a pedido de las patronales petroleras, se encarcela a dirigentes de huelgas que se organizan cuando las empresas violan los acuerdos para levantar el conflicto que se desarrollaba cuando se suscitaron los incidentes.

Efectivamente. Luego de la manifestación frente a la sede policial que terminó con heridos tanto en el bando de los trabajadores como entre los policías, y la muerte de uno de estos últimos, el gobierno y las petroleras – a iniciativa de los dirigentes sindicales locales y con intermediación de un cura – llegaron a un acuerdo.

El mismo incluía el pago de los días caídos por la huelga que generó el conflicto, la posible resolución de la demanda de que los trabajadores de la construcción de las plantas pasaran al convenio de los obreros petroleros y el estudio del aumento del mínimo imponible del impuesto a las ganancias, otra de las demandas de los trabajadores.

El gobierno anunció el aumento del mínimo no imponible tres semanas después y la patronal renegó de todas sus promesas y procedió a despedir a muchos activistas.

No estaría de más recordar que cuando los trabajadores salen a luchar por las suyas – algo que pasa cada vez mas – también deben enfrentar a los matones de la burocracia sindical que generalmente salen a romper las huelgas “no oficiales” a palos.

El último caso conocido fue el de los docentes en huelga de Neuquén que estallo hace pocos días. Cuando los docentes decidieron iniciar piquetes para bloquear las empresas petroleras para hacer publicas sus demandas, el Sindicato de Petroleros oficial envió matones para aplastar a los huelguistas.

Por suerte, mas de 1.000 vecinos de Rincón de Los Sauces, camioneros de la ruta y otros sectores se movilizaron para frenar y poner en huida a los matones. Posteriormente, los propios obreros petroleros iniciaron acciones de fuerza en solidaridad con los docentes y en repudio a los matones de su propio sindicato.

Gobierno y régimen por la docilidad y la impunidad

En muy pocos casos, como lo fue con los asesinatos del Puente Pueyrredon o ahora en Las Heras, solo si se dan grandes protestas o se crean las condiciones de un escándalo de proporciones, el gobierno puede anunciar alguna investigación que, anos después, resultara tal vez en la sanción de algunos oficiales menores de la policía.

En la gran mayoría de los casos, sin embargo, los represores quedan impunes y nada se hace para cambiar la situación de raíz. Los incidentes pronto se olvidan y los trabajadores deben cargar sobre si el peso de los muertos y heridos.

Así es como quiere el gobierno y la clase en el poder que continúe todo. Lo han dicho con todas las letras: ellos esperan que toda manifestación o huelga de protesta se disuelva en cuanto quienes las llevan a cabo sean conminados por las “autoridades” policiales. Si no lo hacen, como en el caso de Las Heras, son acusados de tener “infiltrados”, de ser “violentos” o aun de “participar en una interna para desprestigiar al gobierno.”

El gobierno de Kirchner a través de su Ministro del Interior, Aníbal Fernández, anunció reiteradamente que las movilizaciones y manifestaciones de protesta debían ser ordenadas, solo en algunos lugares públicos y no en otros y que debían evitar la interrupción del trafico o cualquier molestia a los demás habitantes de la ciudad donde se realizaran las marchas.

Es un acto de total hipocresía. Las protestas son efectivas si causan incomodidades suficientes como para obligar a una negociación o resolución de los problemas. Una huelga es el recurso de los trabajadores para desarticular el sistema productivo para respaldar con hechos sus peticiones. Por supuesto que incomodan, y así debe ser, a los patrones y gendarmes! De lo contrario, el reglamentarlas para que otros no se hagan cargo de las molestias ocasionadas es lo mismo que prohibirlas.

Esta actitud pasiva que se espera de los trabajadores y los sectores populares, no se extiende a la burguesía y los patrones. Ellos pueden contratar guardias privados, armar bandas propias, imponer sus deseos a golpes y balazos si fuera necesario. La rama de la “seguridad” industrial y comercial y el empleo de guardaespaldas es una de la más dinámica del mercado de servicios.

Cuando es necesario, una simple llamada por teléfono, proveerá a los patrones la custodia inmediata de la policía y gendarmería que pondrán a su disposición todo el aparato con el que cuentan para proteger sus intereses.

Mientras los patrones pueden llamar al estado para impedir, entorpecer o aplastar una huelga, los trabajadores en lucha no cuentan con nadie a quien recurrir cuando son atacados por matones del sindicato, la policía o los guardias privados de la patronal.

¿Qué pueden hacer los trabajadores y sectores populares para igualar la situación y evitar la represión innecesaria, la violencia de arriba y aun la acción de provocadores pagados para facilitar la acción represiva policial?

Tomar el asunto en sus propias manos y organizar su autodefensa.

Las objeciones

Algunos objetarán que no están dadas las condiciones, que la situación no está madura, etc. Habría que preguntarles a estos timoratos si no existen en estos momentos las huelgas, las movilizaciones, las protestas. Su sola existencia hace de la autodefensa un derecho democrático de aplicación práctica inmediata.

¿La Gendarmería y la Policía están bajo ordenes estrictas de no intervenir, hostigar o molestar las marchas y manifestaciones de protesta y las huelgas de los trabajadores?

¿Los abusos, detenciones arbitrarias, la violencia innecesaria de estos organismos han sido desterrados para siempre de ellos?

De ninguna forma. Por lo tanto, su sola permanencia como una realidad cotidiana de la lucha de clases, pone al orden del día protegerse de esos abusos de poder.

Si los trabajadores y el pueblo hubiesen construido su autodefensa, hoy estaríamos contando una historia diferente de 1976. ¿Estaba entonces justificado resistir el golpe, los secuestros y desapariciones, los campos de concentración, las torturas?

Nada de aventuras

Hay muchos trabajadores y activistas que objetarían, y no sin razón, la idea de la autodefensa y pondrían el ejemplo de la guerra de guerrillas de los 70s y los resultados desastrosos que tuvo para el movimiento de masas de entonces el accionar de los Montoneros y el ERP.

Eso no era autodefensa de los trabajadores, sino acciones aventureras y desesperadas de elementos de la clase media. Actuaban por la propia, sin atenerse a la disciplina del movimiento de masas y acudiendo a métodos terroristas, opuestos por el vértice a la autodefensa obrera.

La autodefensa de los trabajadores no es independiente de los trabajadores, sino que se supedita a estos y sus organismos democráticos. Sus tareas no son clandestinas y de aparato, sino publicas y defensivas.

La vanguardia del movimiento obrero y la izquierda deben agitar y propagandizar permanentemente ante el conjunto de los trabajadores la iniciativa de la autodefensa y hacerla popular, aceptada por los trabajadores con entusiasmo y legalizada en los hechos mediante el apoyo popular.

Sus dirigentes son responsables ante las asambleas de los que luchan y pueden ser reemplazados por estas en cualquier momento. Su propósito no es comenzar una guerra de aparatos con las fuerzas del estado, sino auxiliar al movimiento de masas en sus luchas.

Seria impensable que el estado burgués y el gobierno aceptaran esta idea o admitieran su practica sin obstaculizarla o incluso atacarla. Después de todo el monopolio sobre las armas y el uso de la fuerza han sido dos preceptos del sistema capitalista.

Mediante el ejemplo de su funcionamiento disciplinado y democrático y la demostración de su valor práctico en la lucha de clases, su aceptación sobrevendrá en relación directa al esfuerzo y seriedad con que la vanguardia y la izquierda lo conviertan en un hecho consumado que demuestre en la practica su utilidad.

La autodefensa como derecho democrático

La autodefensa de los trabajadores es un derecho democrático que permite luchar sin ser reprimidos ni coartados de ese derecho por bandas armadas de los patrones, matones de la burocracia sindical o el estado.

La izquierda tiene la obligación de plantear esta cuestión primordial en todas las luchas y poner a disposición de los trabajadores recursos y cuadros para garantizarla.

Una formula semejante puede y debe utilizarse en manifestaciones del conjunto de la izquierda, conformada como autodefensa común para proteger la movilización a través de la formación de una coordinadora nacional unificada para tal efecto.

La autodefensa se plantea como disuasiva y defensiva, y sometida a los trabajadores en lucha en un caso o al frente o coordinadora de la izquierda en la otra. No deben ser en ningún momento grupos independientes de la clase ni operar por fuera de un sistema democrático de control como son las asambleas o una coordinadora nacional.

Esta autodefensa también serviría para contener y desarmar posibles provocaciones o infiltraciones de provocadores. O defender las conquistas democráticas contra el accionar de bandas de ultraderecha.


Enlaces Relacionados

24 de Marzo: Kirchner, Carlotto, Ceballos y Tumini siembran división
Provocan enfrentamientos con la izquierda. La prensa colabora con el Kirchnerismo. Por Simón Morales
12 Mentiras y Verdades sobre el Golpe Militar de 1976 y el Proceso
Por Sara Rizzo
Porqué hay que Disolver las Fuerzas Armadas
La mayoría de los responsables del asesinato de mas de 30,000 dirigentes y activistas de izquierda, sindicales, de la cultura y del encarcelamiento de decenas de miles están libres y unos pocos se encuentran como presos VIP en destacamentos militares o en sus propias casas.
Aquella Hebe, esta Hebe. Aquella Guerrilla, Este Gobierno
De la lucha a la defensa del gobierno.


Vuelva a la página principal


 
Enlaces Relacionados
· 24 de Marzo: Kirchner, Carlotto, Ceballos y Tumini siembran división

· 12 Mentiras y Verdades sobre el Golpe Militar de 1976 y el Proceso

· Porqué hay que Disolver las Fuerzas Armadas

· Aquella Hebe, esta Hebe. Aquella Guerrilla, Este Gobierno

· Vuelva a la página principal
· Más Acerca de Nacionales


Noticia más leída sobre Nacionales:
Los secretos del Batallón 601


Votos del Artículo
Puntuación Promedio: 4.84
votos: 32


Por favor tómate un segundo y vota por este artículo:

Malo
Regular
Bueno
Muy Bueno
Excelente



Opciones

Versión Imprimible  Versión Imprimible

Enviar a un Amigo  Enviar a un Amigo