18 de octubre de 2009
• ¿SME o SUTERM?
Por Rosalía Vergara REVISTA PROCESO MEXICO
Javier Lozano Alarcón, titular de la Secretaría
del Trabajo y Previsión Social
(STPS), espera que el próximo viernes
30 la Junta Federal de Conciliación y
Arbitraje (JFCA) dé por terminada la relación
laboral de la extinta paraestatal Luz y Fuerza
del Centro, en proceso de liquidación desde
el 11 de octubre pasado, con el Sindicato
Mexicano de Electricistas (SME).
En conferencia de prensa, el miércoles
14, Lozano Alarcón informó también que comenzaba
el proceso de finiquito de los más
de 40 mil trabajadores sindicalizados y admitió
que la negociación del contrato colectivo
de trabajo con el SME le costó a LFC alrededor
de 115 millones de pesos.
Martín Esparza, líder del SME, dice que
se enteró por la televisión de la intervención
federal en la empresa.
El procedimiento correcto debió iniciarse
con las negociaciones del gobierno con el
sindicato y la empresa sobre la decisión de liquidar;
luego terminar las relaciones laborales
y comenzar el proceso de liquidación, publicar
entonces el decreto y, en caso de que
los trabajadores no estuvieran de acuerdo,
resguardar las instalaciones.
Pero se hizo en el orden inverso: primero
la policía intervino las instalaciones, luego
se publicó el decreto, se comenzó a liquidar
a los sindicalizados y a negociar con el
SME, para finalmente terminar la relación laboral
con éste.
Por eso el sindicato comenzó a desplegar
acciones de resistencia, a las que se sumaron
decenas de organizaciones, como la
Unión Nacional de Trabajadores (UNT), el
Frente Sindical Mexicano, el PRD, campesinos,
maestros, estudiantes y obreros. Señaladamente,
el SME, cuyos dirigentes se dicen
dispuestos a luchar para que otros sindicatos
obtengan las prestaciones que ellos obtuvieron
en LFC, recibió el apoyo de Andrés Manuel
López Obrador y su Movimiento en Defensa
del Petróleo, la Economía Popular y la
Soberanía Nacional.
De acuerdo con información del Sistema
Infomex del gobierno federal, el año pasado
la nómina de más de 40 mil trabajadores sindicalizados
en activo costó 638 millones 969
mil 533 pesos, y la de jubilados costó 923
millones 38 mil 723 pesos.
Las conquistas
El SME se conformó hace casi 95 años, el 14
de diciembre de 1914.
En su contrato colectivo de trabajo se estipuló
que al término de la revisión contractual
2008-2010 continuarían las gestiones
para que el gobierno federal retirara los estados
financieros del pasivo de LFC, que asciende
a 22 mil 988 millones 762 mil pesos,
y que se instalaría una Comisión Mixta de
Programas para analizar mecanismos a fin de
reducir la tarifa eléctrica Doméstica de Alto
Consumo (DAC).
Los electricistas sindicalizados obtuvieron
en su contrato colectivo varios beneficios para
ellos y sus familiares, como 2 millones 900
mil pesos para útiles escolares, 138 millones
960 mil pesos para transporte de los hijos de
los trabajadores que asistan a la escuela media
superior en Huauchinango, Puebla; Juandó
y Tula, Hidalgo; la Ciudad de México, y
Tlalpujahua, Michoacán, así como 1 millón
380 mil pesos para sostener la escuela del
SME en el Distrito Federal.
También se acordó que se destinarían 324
mil pesos a cada una de las divisiones sindicales
(en el Distrito Federal, Cuernavaca, Necaxa,
Pachuca, Lechería, Toluca, Juandó, San
Ildefonso, El Oro, Tepuxtepec, Temascaltepec
y Alameda) para ayudar al sostenimiento de
una biblioteca; 49 mil pesos a la primaria W.
H. Fraser; 5 mil 463 pesos mensuales a trabajadores
de planta para fomento a bibliotecas,
actividades deportivas y culturales.
Para el “desarrollo de las facultades artísticas
y culturales de los trabajadores” y el fomento
de la actividad física se acordó destinar
3 millones 250 mil pesos. Además, se
entregarían a las divisiones 252 mil pesos,
así como 14 millones 92 mil 500 pesos para
500 becas de hijos de trabajadores y jubilados
(más 36 mil pesos para los gastos que
implique entregar esas becas), aparte de 704
mil 375 pesos para apoyar a la Escuela Técnica
del sindicato.
De acuerdo con información que se solicitó
a Infomex, los montos entregados como
parte del contrato colectivo de trabajo
de 2004 a mayo de 2009 fueron, por cuota
de jubilación, 565 millones 409 mil 365
pesos; por ayuda para despensas, 141 millones
352 mil 337 pesos; por aportación al
fondo de aguinaldo, 130 millones 925 mil
124 pesos, y por aguinaldo, 85 millones
351 mil 896 pesos.
En cuanto a las prestaciones, en 2008
para renta se gastaron mil 161 millones 91
mil 380 pesos; en transporte, 712 millones
802 mil 684 pesos; una cuota para el pago
de energía eléctrica por 67 millones 484 mil
281 pesos; 2 mil 286 millones 509 mil 281
pesos en despensas; pago de seguros de automóvil
por 16 millones 149 mil 739 pesos;
121 mil 970 pesos para útiles escolares, y 19
millones 458 mil 425 de pasajes urbanos, entre
otros gastos.
La cuota sindical ascendió ese año a 361
millones 128 mil 75 pesos.
El perfil oficialista
En cambio, el Sindicato Único de Trabajadores
Electricistas de la República Mexicana
(SUTERM), titular del contrato colectivo
de trabajo en la CFE, está afiliado a la Confederación
de Trabajadores de México (CTM)
y actualmente es dirigido por Víctor Fuentes
del Villar.
Esta organización clave del corporativismo
priista fue dirigida por Leonardo Rodríguez
Alcaine durante 24 años, hasta su
muerte, el 6 de agosto de 2005.
Según trabajadores de ese sindicato, La
Güera Rodríguez Alcaine tenía una fortuna
de 10 mil millones de pesos, fue socio de varias
empresas, como Maseca, Galletas Lara y
los cines Lumière. También fue contratista de
la CFE, dueño de aviones, grúas, camionetas
y maquinaria diversa (Proceso 1502).
Entre otras posesiones, el líder tenía una
mansión valuada en 25 millones de pesos,
una colección de autos de lujo, barcos camaroneros
en Guerrero y acciones en cadenas
hoteleras. A Rodríguez Alcaine la CFE le pagaba
sus viajes, el mantenimiento de sus edificios,
ranchos y personal de seguridad.
El SUTERM cuenta con más de 70 mil afiliados.
A la muerte de su líder histórico, quedó
al frente Fuentes del Villar, quien presuntamente
es hijo de una hermana de
Rodríguez Alcaine.
En entrevista con Proceso (edición
1502), Jesús Navarrete, despedido por formar
la Coordinación Nacional de Electricistas
CFE-SUTERM, declaró que Rodríguez
Alcaine perdió prestaciones en el contrato
colectivo de trabajo de los electricistas,
despidió a sus opositores y hasta anunció la
privatización de la energía eléctrica. Incluso
admitió que apoyaba a candidatos priistas
con dinero para sus campañas.
En el contrato colectivo 2008-2010
del SUTERM se establecen cláusulas extraordinarias,
como una “compensación
por fidelidad” de 1% del salario.
Las gratificaciones por tiempo de servicio
señalan que quien tenga 15 o más
años en la empresa recibirá 45 días de salario
tabulado, y los que lleguen a 35 años
de servicio recibirán 180 días.
Tienen ayuda para transporte y un
fondo común de préstamos por 7 millones
de pesos; el servicio de energía eléctrica
en las instalaciones sindicales es gratuito;
y para fomentar la cultura física se
entregan 220 pesos mensuales a los sectores
sindicales.
A los pensionados se les entrega el
equivalente de 44 días de su pensión como
aguinaldo; los familiares de los jubilados
que fallezcan podrán recibir para el
sepelio una ayuda que no debe ser inferior
a 32 mil 500 pesos, lo mismo que servicios
médicos para ellos y sus familiares;
e incluso ayuda para alquiler de casas. En
su primer año de trabajo, cada sindicalizado
disfruta de un periodo vacacional de
12 días.
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