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Hay que movilizarse en las calles para impedir la proscripción y el fraude electoral
Por Camilo Cienpasos
Hay que pasar de las palabras a los hechos. No es suficiente criticar o tratar de enmendar esta ley electoral proscriptiva. Aunque bajaran algunos de los porcentajes requeridos para que los partidos puedan participar, toda elección que se realice bajo el manto de esta legislación serán amañadas y un ataque directo a la soberanía popular.
Es necesario ganar las calles, movilizarse a pleno en la más vasta unidad de acción de la izquierda, la centro izquierda y los partidos y dirigentes democráticos. Esto se hace más urgente desde que el gobierno ha obtenido numerosas adhesiones de dirigentes de partidos opositores como la UCR, del Partido Socialista (de la boca del propio gobernador Binner) y aun de la Coalición Cívica. Aplaudimos el rechazo de la legislación dada por el dirigente de Proyecto Sur, Pino Solanas y esperamos que ese rechazo se materialice en el llamado a una movilización popular para rechazarla.
Llamamos en particular a la izquierda en todos sus matices y en el arco que, juntos, representan mas del 15% de los votos de la ultima elección a nivel nacional (PTS, MST, PO, PCR – aun cuando este partido no haya participado con candidatos -, Proyecto Sur, etc.) a que acuerden una movilización inmediata y que la invitación a la misma sea lo mas amplia posible, integrando también a sectores como el de Sabbatella y Barrios de Pie-Libres del Sur que expresaron reservas, sectores peronistas y radicales que resistan el fraude y apele a aquellos proclives a apoyarlos a que se unan a la protesta. Es necesario exigirle a la CTA, a los gremios de todas las centrales y a las organizaciones sociales y de Derechos Humanos que se unan a esta protesta democrática.
Esta movilización tiene que ser más grande, más potente, mas desarrollada y mucho más abarcaría de la que rodeo a los trabajadores de Kraft durante su lucha. No es posible esconderse detrás de las frustraciones lógicas que produce la democracia de los ricos y formal de la burguesía, sino que es necesario detener a esta última para que no avance sobre los derechos democráticos y de representación política que conquistamos en la lucha contra la dictadura militar.
El sectarismo y exclusivismo debe dejarse de lado y una gran unidad de acción de los que luchan por la democracia y contra la proscripción debe ser lograda si deseamos hacer vacilar primero y retroceder después a quienes, como los dirigentes de la UCR y la CC puedan sentirse tentados a aceptar estas nuevas reglas del juego antidemocrático con la especulación que ellos podrían convertirse en la segunda pata del bipartidismo que se planifica. El propio Duhalde, que se pronuncia como opositor al gobierno, ve esta legislación como favorable, tal vez con algunas modificaciones menores, al proyecto de restablecimiento del bipartidismo que viene anunciando con bombos y platillos desde hace meses.
Lo dicho, es la hora de pasar de las palabras a los hechos. Rápido. Para interceptar la urgencia con que el gobierno quiere tratar esta ley en el parlamento.
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